Prácticas culturales asociadas a consumo de música por adolescentes. Un estudio de caso en La Habana

Sinopsis

Responde a la pregunta de cómo se ponen en juego las diferentes subjetividades en torno al jazz, el rock, el rap y el reguetón en un grupo de adolescentes consumidores de estos tipos de música en zonas periféricas de La Habana. El estudio parte del reconocimiento de la complejidad de lo cultural, responde a la inquietud de medir qué procesos y acciones se desarrollan desde la dimensión cultural, en torno al consumo musical de cuatro géneros ─jazz, rap, rock y reguetón─, las tendencias y preferencias por grupos de consumidores, y el lugar de procedencia, como un primer acercamiento al concepto de prácticas culturales en actividades cotidianas de carácter no obligatorio.

Resultados

El estudio analiza los comportamientos de un grupo de adolescentes y jóvenes procedentes de zonas periféricas de La Capital. Se evaluó en este la dinámica familiar en la que se desarrollan llegándose a la conclusión de que tanto los niños, como adolescentes y jóvenes, hoy en día, son parte de una realidad compleja, desestructurada, confusa, llena de constantes retos e incongruencias tanto en el plano educacional, ideológico, cultural y emocional. Todo ello ante la ineludible transformación que se ha dado en la estructura familiar, donde se visualiza la presencia de madres solteras, o niños, adolescentes y jóvenes educados por los abuelos u otros familiares, o solos, debido a que ambos padres trabajan durante el día.

La existencia hoy en muchos hogares de al menos un equipo o dispositivo que le permita acceder al entramado musical. Dicho significado se encuentra vinculado al sentido atribuido a la música como generadora de nuevos espacios de socialización y conformadora de estilos de vida, como forma de intercambiar con familiares, pareja, viejos y nuevos amigos combinando su escucha con el esparcimiento y entretenimiento.

La música es la expresión cultural más seguida, evidenciándose un consumo diferenciado en cuanto a géneros musicales tanto foráneos como nacionales, aunque prolifera un consumo de moda en cuanto al reguetón y al rap indistintamente.

Se precisó que algunos dedican su tiempo libre a la realización de actividades de cualquier tipo menos a las actividades escolares. También se percibió que la selectividad de esas actividades está dirigida, por una parte, a sus necesidades individuales y, por la otra, a los intereses de su grupo de coetáneos.

En este grupo existe la necesidad de encontrar su propia identidad para comprenderse como generación diferenciada de la de sus padres, abuelos y otros miembros de la familia, ante lo cual juega un rol determinante la conformación de sus gustos musicales. No es que se escucha o se disfruta determinada música porque se es adolescente o joven, sino que se es adolescente o joven porque se escucha y se disfruta cierta música. A la par emergen aspectos que dialogan sobre los valores que los adolescentes le confieren, desde el campo simbólico y diferencialmente, a cada tipo de música, haciendo que determinados músicos o géneros musicales se conviertan en sus referentes. Cada música remite a prácticas, emociones y valores diferentes que le ofrecen lugares distintos para el conocimiento de sí y la experimentación a los sujetos adolescentes.

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